Cuando un barco está en altamar y es azotado por vientos huracanados, lanza un SOS en señal de peligro para que acudan a auxiliarlo. Esa es la situación que enfrenta ahora el régimen venezolano a tan solo tres meses de las elecciones presidenciales. ¿Por qué?
La cultura democrática de cuatro décadas de este pueblo y su naturaleza fraterna lo hizo detectar que lo estaban llevando a un régimen comunista, vestido de democracia participativa, sin el menor interés en resolver los grandes problemas que enfrenta este país. Y el pueblo se le volteó. De mayoría simpatizante pasó a mayoría opositora.
Ante este derrame de populismo frente al 7 de Octubre, cuando tendrá que medirse, se ha vuelto loco y busca, desesperado, apoyo externo para compensar el que perdió dentro del país. ¿Sabe usted lector amigo lo que hizo? Invitar a Venezuela al Foro de Sao Paulo para que celebrara aquí su encuentro número 27. ¿Pero qué es eso, se preguntará usted? Intentaremos decírselo en pocas palabras. Este Foro fue creado hace años por Fidel Castor y el Lula Da Silva de entonces pues éste último, cuando fue Presidente de Brasil, abandonó una ideología que lo conducía al fracaso y él quería otra cosa para su Patria. Hoy Brasil es un país desarrollado en tanto Cuba profundizó el subdesarrollo: hambre sin libertades. ¿Y quienes son esos delegados (600) que con los “gastos pagos” se vienen a pasar unos días de vacaciones a Caracas? Vamos allá.
Este Foro, después del fracaso del Comunismo en la Unión Soviética y Europa del Este, recogió a todos esos rojitos “cabezas calientes” quienes pensaron que después del cambio de Lula y el desastre de Cuba necesitaban reunir a todos los izquierdistas que se sintieron desaparecer de la escena política después de la salida de Stalin y el fracaso del Comunismo para intentar ellos llevarle de nuevo un mensaje de progreso social a la URSS, a Europa del Este, a Cuba y a Brasil que abandonó a tiempo esa filosofía de odio y división del comunismo que conduce los pueblos al fracaso. Esas “momias” que quedaron abandonadas y fuera del poder en todas partes unieron sus debilidades para intentar cumplir algún día con la ilusión de “regresar el mundo al comunismo” meta esta que solo puede alcanzarse si los pueblos se resignaran a vivir, sin libertades y con hambre. La China conserva una dictadura política pero en el área económica se apuntó con los Estados Unidos y ambos mantienen excelentes relaciones comerciales. Todo esto tiene “desesperadas” a todas estas momias rojas, sobrevivientes del Comunismo, que han sido llamadas de urgencia por el régimen con un SOS a intervenir en los asuntos internos de los venezolanos y ver si aun están a tiempo de hacer algo para resucitar a esta moribunda revuelta o si ya el tiempo se acabó.
El Soberano quiere juventud y quiere futuro. El régimen lo que intenta es resucitar el cadáver rojito. Lula ábrele los ojos a esa gente, por Dios.
Dr. Valentín Arenas Amigó
Profesor de Instituciones
Políticas de la U.C.A.B.
Correo: alenri@gmail.com.



